Este código además nos ayuda a comprender la mentalidad de las personas. Lo primero es que el orden social estaba por encima de cualquier tipo de derecho individual, mandaba el marido o el padre y por último se consideraba que la legitimidad de la descendencia era esencial por lo que se limitaba la libertad sexual de la mujer pero no la del hombre.
La sumisión de la mujer
Estaba sometida a la autoridad del hombre. Los hijos eran del padre, la mujer solo pertenecía al hombre en aspectos sexuales y era seriamente castigada si tenía otras relaciones que no fueran con su marido. Las mujeres tenían derecho de propiedad, pero las ejercían sus maridos o sus padres.
Matrimonio
Era acordado por el padre o los hermanos. Había dos concepto importantes, la dote y el precio de la novia.
-Dote: Era la cantidad que el padre daba a su hija para poder mantener su nueva familia y casa. La dote pasaba a ser administrada por su marido.
-El precio de la novia: Era una cantidad acordada que la familia que la familia del novio tenía que pagar para que su hijo se pudiera casar con una mujer. Un padre podía entregar a su hija para ser sacerdotisa de un dios.
Divorcio y ruptura familiar
Un hombre podía divorciarse de una mujer sin tener que justificarse, pero si había tenido hijos con ella, esta se quedaba con la dote, con los hijos y con una proporción de las propiedades igual a la de sus hijos, pero si por el contrario no habían tenido hijos se devolvía la dote más una indemnización.
Si la mujer era la que quería divorciarse o el marido no quería entregar la dote intervenían los tribunales. Si el matrimonio se deshacía por culpa de la mujer perdía todo y el marido podría tenerla como sierva o arrojarla al río.
La protección de las viudas
Los regalos de boda se quedaban como una salvaguarda para la mujer en caso de que su marido de muriese. Si no había regalos la mujer heredaba una parte de las posesiones del marido.
Si una viuda quería volver a casarse perdía los regalos y tenía que irse del hogar familiar, además si tenía hijos debería pedir el consentimiento judicial.
Sabías que...El adulterio
Si una mujer casada mantenía relaciones con otro hombre se consideraba adulterio, no se consideraba adulterio si un hombre las tenía con una mujer no casada.
Si encontraba a la mujer con otro hombre el marido los podía tirar al río o salvarlos.
Si además del marido era otra persona quien la acusara era sometida a una prueba, tenía que jurar ante los dioses su inocencia y luego tirarse al río si se ahogaba era culpable, pero si no se ahogaba era inocente. Muy pocas personas sabían nadar, por lo que era una prueba muy dura.
Esto es un pequeño resumen de cómo vivían las mujeres, espero que os haya gustado y os haya sido de utilidad.
Foto del código Hammurabi

